¿Cada cuánto hay que darle servicio a mi bicicleta?

¿Cada cuánto hay que darle servicio a mi bicicleta?

¿Con qué frecuencia hay que darle mantenimiento a mi bicicleta? La respuesta no es tan simple. Todo depende del uso que se le de a la bici. Es decir, con qué frecuencia se usa, sobre qué terreno se usa y las condiciones climáticas en las que se usa.

Mantener tu bicicleta limpia es la primer linea de defensa

Las diferentes partes de la bicicleta sufren cierto desgaste con el uso normal. Si la bicicleta está sucia el desgaste puede ser mucho mayor. Por eso, la primer línea de defensa para mantener nuestra bicicleta en buen estado es mantenerla limpia. La parte que más se ensucia y que necesita limpieza con mayor frecuencia es el sistema de transmisión de la bicicleta. La cadena atrapa infinidad de partículas del terreno. La mugre acumulada en la cadena actúa como una lija que va desgastando tanto los mismos eslabones de la cadena como los dientes de piñones y platos. Por tal razón si mantenemos la cadena siempre limpia y lubricada estaremos prolongando, de manera considerable, la vida de la transmisión.

Transmisión de potencia de la bicicleta:

  1. Cadena
  2. Platos
  3. Piñones
  4. Desviador trasero (si es de velocidades)

Mantén tuercas y tornillos bien ajustados

Es importante revisar periódicamente que no haya tuercas ni tornillos flojos. Todas las piezas de la bicicleta se unen por medio de una variedad de tuercas y tornillos. Con las vibraciones del uso estos se van aflojando y podemos llegar a perder alguno. En algunos otros casos, una tuerca mal ajustada puede ocasionar daños a los componentes de la bicicleta.

Hay que tener cuidado de no apretar demasiado. Apretar demasiado una tuerca o tornillo puede ser tan malo o peor que uno flojo.

Al estrenar una bicicleta, nueva o de segunda mano, siempre es recomendable revisar que todos los componentes estén ensamblados y ajustados de manera correcta. Si no tienes experiencia en mecánica lo ideal es llevar la a un taller para una revisión.

Revisa tu bicicleta antes de salir a rodar

Antes de salir a pedalear es recomendable dar una inspección rápida a la bicicleta. Ésta nos puede ayudar a detectar detalles antes de que se conviertan en un problema.

  • Revisa que la llanta esté inflada a una presión adecuada.
  • Inspecciona las cubiertas en busca de algún objeto incrustado que pueda dañar la cámara.
  • Revisa las palancas de los frenos, el desgaste y posición de las zapatas.
  • Revisa que los cambios estén funcionando adecuadamente.

¿Cada cuánto hay que darle servicio a mi bicicleta

Mantén las partes móviles bien lubricadas

Hay que cuidar que todas las partes móviles de la bici se encuentren bien lubricadas en todo momento y monitorear el desgaste de los rodamientos y superficies de contacto. Si no sabes mucho de mecánica lo ideal es llevar la bicicleta a que le den servicio general por lo menos dos veces por año. Este servicio consiste en desarmar, limpiar, inspeccionar y lubricar toda la bicicleta.

Revisa el estado del cuadro y la tijera

De vez en cuando es recomendable inspeccionar el cuadro y la tijera en busca de golpes y fracturas que podrían provocar que fallen. Una tijera fracturada puede causar una terrible caída. Si detectamos algún daño oportunamente es más probable que se pueda reparar o si es necesario cambiar la pieza.

A continuación te comparto un programa de inspección sugerido para una bicicleta urbana de uso diario. Como se mencionó en un principio, la frecuencia de los servicios depende de varios factores. Si usas la bicicleta todos los días, en terracería o durante temporada de lluvia los servicios tendrán que realizarse con más frecuencia. Es importante que te familiarices con tu bicicleta. Aprenderás a reconocer ruidos extraños, los cuales te indicaran que necesitas lubricar, ajustar o reemplazar algo en la bici.

Programa de mantenimiento para bicicletas

Inspección Diaria (Mecánica Básica)

  • Revisa la presión de aire de las cámaras.
  • Busca objetos incrustados en las cubiertas.
  • Revisa el ajuste de las ruedas y asiento. Si tu bici está equipada con sistemas “Quick Release” asegúrate de que estén bien cerrados.
  • Revisa que las ruedas no tengan bamboleo.
  • Inspecciona el sistema de frenos: Palancas, tensión del chicote, desgaste y posición de las zapatas.
  • Checa la lubricación de la cadena.
  • Asegúrate de llevar tu kit de herramientas completo.

Inspección mensual o cada 800km (mecánica básica – intermedia)

  • Limpia la bicicleta con un trapo y buscar posibles señales de desgaste en los componentes.
  • Con un trapo y un poco de desengrasante, realiza una limpieza ligera de la cadena, piñones y platos. Al terminar vuelve a aplicar lubricante.
  • Revisa la tensión de los rayos y asegúrate de que no haya alguno roto.
  • Revisa el ajuste de las partes móviles y uniones de la bicicleta (palancas, pedales, platos, poste de asiento, asiento, telescopio, manubrio, potencia y demás accesorios)
  • Lubrica los pivotes de los frenos, pedales y desviadores.
  • Lubrica los chicotes y forros tanto de frenos como de cambios.

Inspección semestral o cada 4000km (mecánica intermedia – avanzada)

  • Limpia muy bien toda la bicicleta y revisa posibles daños en cuadro y tijera.
  • Revisa el desgaste de las cubiertas. Asegúrate de que no están resecas.
  • Revisa en que condición se encuentran las mazas, el eje de centro y el telescopio.
  • Evalúa el desgaste de las zapatas de los frenos. Si es necesario sustitúyelas.
  • Revisa si no es necesario sustituir los chicotes y mangueras de frenos y de cambios.
  • Lubrica las roscas de los pedales.
  • Realiza una limpieza profunda del sistema de transmisión y revisa el desgaste de la cadena, platos y piñones. Al finalizar lubrica la cadena.

Fuente: La bicikleta 

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