¿Qué comen los ciclistas profesionales?

Todos sabemos la importancia de una correcta alimentación para conseguir un buen rendimiento deportivo. En un deporte de fondo que genera tanto desgaste como es el caso del ciclismo, los equipos profesionales llegan a contar con un amplio grupo de apoyo donde encontramos médicos, psicólogos, fisioterapeutas y, por supuesto, nutricionistas.

Pre-competición

Algunos ciclistas profesionales tienen por costumbre tomar algo ligero a primera hora de la mañana, como por ejemplo un café, algunos optan por añadir un bocadillo. Después vendría una comida principal unas  tres horas antes de la carrera. Se trata, por lo general, del momento de mayor ingesta calórica en toda la jornada. Es el punto clave para cargar al máximo las reservas de glucógeno a través de hidratos de carbono.

Pedro Delgado, por ejemplo, señala en su página web que siempre están muy presentes las pastas y arroces acompañados de salsas prudentes. Los cereales, las tostadas, yogures o zumos son habituales también en esta toma.

La toma de proteínas y grasas, aunque en menor cantidad, es también necesaria. Estas se aportan a través de pavo, jamón, aceites, quesos, etc.

Durante la etapa

El aporte de nutrientes en este punto es otro pilar básico. Es importante mantener la concentración para ir bebiendo y comiendo durante la competición. Se toman como referencias pasos kilométricos o bloques de un tiempo determinado (cada 20 km o 30 minutos, por ejemplo) para ir haciendo ingestas.

La forma más fácil es con bebidas deportivas, barras y geles; aunque alimentos como plátanos y frutas secas también son habituales. Se trata de tomar unos 60 gramos de carbohidratos por hora, no comiendo nunca más de lo necesario.

Delgado apunta también  que “casi siempre todos toman lo mismo” a pesar de “gran variedad de comidas preparadas para el deportista hoy en día, en forma de barras energéticas, glucosa líquida, sales y un largo etcéteraa”.  Para el ex ciclista profesional español lo mejor es probar y encontrar lo que más guste teniendo en cuenta que debe ir siempre encaminado a que todo lo que se coma tenga valor energético y una digestión fácil. Es típico también entre el pelotón intercambiar avituallamiento para probar cosas nuevas o variar lo habitual.

Añade el de Segovia que “se sigue echando mano a lo clásico, pequeños bocaditos de jamón cocido, de queso, atún, que en dos o tres bocados te los has comido”.

Recuperación

Después de la carrera lo principal es la rehidratación. También es necesario reponer el glucógeno gastado durante la etapa así como el consumo de proteínas que ayude a una correcta reparación muscular. Se suelen tomar en torno a 20-40 gramos de proteínas y unos 60-80 gramos de hidratos.

Recoge Pedro Delgado que tras la rehidratación, pasados unos 20-30 minutos es aconsejable tomar, por ejemplo, algo lácteo pata favorecer la ingesta de aminoácidos. Añade que “después, se tiende a comer algo ligero pasando de un simple bocadillo de jamón o queso, a papillas de cereales con yogur o fruta”.

A última hora, sobre las 20:30 – 21:00 se toma un buen plato de pasta, carne o pescado  y postre.

El también ex-ciclista profesional, Joseba Baloki, señalaba para elPiscolabis (2015) cómo era su alimentación durante una etapa de Tour:

“Desayuno ligero a las 7:30h (ya un hábito en mi caso): café. Comida, tres horas antes de la etapa: pasta o arroz, tortilla francesa, algo de jamón, café. Durante la etapa: barritas, geles, algún bocadillo de jamón con mermelada y fruta (plátano). Poco después de la etapa: cereales con suplemento de proteína y carbohidratos, o un bocadillo. Cena: muchos carbohidratos y carne. Poco pescado (no me gusta comerlo fuera de casa)”.

Fuente: planetatriatlon

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